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02/05/2011 21:30

Las nalgas de mamá

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mamá

Nalgas

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Mi madre es una mujer madura, cara hermosa, con grandes pechos, cintura pequeña, anchas caderas y unas piernas sumamente moldeadas.

Yo un joven como cualquiera, aunque llego al gimnasio.

Mi tía, también es madura, cuerpo exquisito, ella de chiquito me chupo la verga, lo hacia cada que llegaba a mi casa, pues me dijo que le había gustado mi verga gruesa.

El día que penetre a mamá fue así:

Mi tía me comentó que estaba buscando a un chico de mi edad para que se cogiera a mi mamá, pues ella estaba muy necesitada; entonces comenzamos a buscar en periódicos e Internet; todo esto a espaldas de mi mamá pues ella es una mujer recatada, que aunque su sexosa figura no lo aparenta, su recatada vestimenta lo representa.

Llegó la noche y no encontramos, mi mamá ya estaba en el cuarto de un hotel esperando el joven que le enviaría mi tia. Mi tía se sentía mal, pues mi mamá lo necesitaba mucho.

— Lo haré yo— dije sin pensarlo más.

— Tu mamá no va querer mi amor— contestó mi tía— solamente que le tapemos los ojos, ¡exacto! Eso vamos a hacer— finalizó ella.

Fuimos al hotel y mi tía entró primero, le comentó sobre que ella se tenía que cubrir los ojos, y jugar el juego de que ella sería mi vos. Como ellas se tenían mucha confianza, mi mamá accedió rápidamente, consintiendo que mi tía presenciaría lo follada.

Yo entré nervioso, con mi corazón a mil por hora, pero eso cambió a excitación pues ví a mi mamá acostada boca abajo, con una diminuta falda de colegiala, que le hacía notar la mitad de sus grandes nalgas.

— Ya entré— dijo mi tía, simulando ser mi vos— te veo hermosa.

Yo comencé a besar sus hermosas nalgas.

— así bebe, así— dijo melosamente mi madre.

— te ves como una niña travieza con esa falda— dijo mi tía.

— eso soy nene, soy una niñita mala, ¿quieres castigarme? ¿lo quieres papí?— musitaba jadeante mi madre.

— ¿Papi?, no soy tu papi, soy muy joven para ser tu padre— decía mi tía, mientras yo rozaba mi verga por todo el cuerpo carnoso de mi madre— voy a hacer tu hijo, ¿te parece?

— Maricela, a mi hijo no lo metas en mis sueños eroticos, porfa—

— ¿Por qué, apoco no esta guapo tu hijo?

— si, pero es mi hijo— arremetía mi dulce madre, mientras que yo, le daba la vuelta a su cuerpo para apreciar sus enormes tetas.

— ¿Nunca le has visto la verga a tu hijo?

— Hay si, bueno de chiquito

— Huy, de lo que te has perdido— dijo mi tía, mientras se acercaba a mi, y me masturbaba la verga, al tiempo que yo tocaba la panocha de mi madre.

— ¡hay! Que rico, me sobas hijo— dijo mi mamá.

— si mami, lo hago por que te amo, haría todo por ti— dijo mi tía, usurpando mi vos.

— entonces, méteme tu verga, hijito chulo, mi hermoso hijo, porfavor, que estoy muy mojada.

— chupame la verga— dijo mi tía, cuando vio que yo le pasaba el pene sobre la cara de mi madre.

— con mucho gusto mi amor— mi madre se lo introdujo de un golpe, a pesar de tener los ojos vendados, acertó rápidamente, y la cavidad de su boca soportó el ancho de mi pene. Lo chupaba con tal fruición, que la saliva resbalaba por la comisura de sus labios. Yo me queje de la excitación. Metelo ya, ya por favor— yo le baje la falda y le quite la tanga, se veía hermosa, su panocha totalmente húmeda. Mi tía me beso en la boca, el morreo fue intenso.

La puse en cuatro, para metérsela por detrás.

— ¿quieres que te la clave mamá?— dijo mi tía Maricela.

— mételo hijo, mi amor, por favor, te lo ruego. Yo se le comencé a rozar la vulva con mi pene en forma de círculos, ella se derretía— mételo yaaaaaa, que rico, por favor hijo.

Yo se lo metí a la mitad, y mi tía le quito la venda de los ojos, mi mamá no volteó pues estaba disfrutando de la lenta penetración y dijo:

— hijo, mételo, rápido, mételo mi amor— yo se lo metí de golpe y comencé a bombear fuertemente, ella gemía como una puta de película porno— mételo así, mas, mas, mas, mas, que rico, así hijito lindo—

a— que rica esta mamá— dije yo, denotando mi vos, mi mamá volteo bruscamente hacia a mi, y se sorprendió, los ojos los abrió tanto que le podían estallar de coraje en ese momento, pero no dejó su pose de perrito. Yo continué cogiéndola con inmenso frenesí, ella se dejó disfrutar y sus demonios la domesticaron. Te gusta, verdad mamá— le dije. Ella asintió con un si con la cabeza.

— Que rico se ve— dijo mi tía— tu hijo esta hermosa puta suertuda— dijo mi tía mientras me abrazaba por detrás. Yo me retire de mi mamá y mi tía comenzó a chupar mi verga, mi mamá se le unió y las dos compartían las chupadas de verga con vehemencia. Mi verga sacó un inmenso chorro de semen.

— Que rica verga tienes hijo— me dijo mi bella madre, mientras empuñaba mi pene y me veía a los ojos. Luego mi tía sorprendió a mi mamá besándola y ella correspondió.

Desde esa noche, tengo sexo con mi madre en mi casa, y ocasionalmente junto con mi tía, ya le confesé a mi madre, mi fantasía sexual, pues ella me dijo la suya. La de mi madre se la voy a cumplir muy pronto, pues es tener sexo conmigo y la madre superiora del convento del cual asiste mi madre todos los sábados a dar platicas. Mi sueño erótico tendremos que esperar un año, pues mi deseo es tener sexo con mi hermanita Yadira pero aun ella tiene 13 años, aunque ya esta muy bien desarrollada.

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Sobre esta relato

Autor: Sexyplayer
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