0

18/05/2011 15:30

Las nalgas de mamá (relato mejorado)

Tags:

mamá

Nalgas

relato

| 0 Comentarios

Mi madre es una mujer madura, cara hermosa, con grandes pechos, cintura pequeña, anchas caderas y unas piernas sumamente moldeadas. Mujer digna de lisonjerías.

Yo un joven como cualquiera ( ¿mi edad?, mayor de 18 menor de 40 años ), empero llego al gimnasio.

Mi tía Dulce, también es madura, cuerpo exquisito, la mayoría de los hombres lo voltean a ver debido a que ella se viste de manera muy sugestiva, traviesa por ser la hermana menor de mi mamá. Ella de chiquito (teniendo alrededor de 14 años, cuando ella tenia 20 años) me chupo la verga, lo hacia cada que llegaba a mi casa, pues me dijo que le había gustado mi verga gruesa. Entraba a mi cuarto a enseñarme matemáticas. Pasaron dos días, cuando me preguntó:

— ¿Te masturbas?

— si— conteste pues tenia mucha confianza con ella, aunque sobre esos temas era la primera ves.

— eso debes de hacer antes de comenzar a estudiar, pues ya no vas a estar pensando en mis piernas— cuando dijo eso quede azorado.

— lo voy a hacer, ahora regreso

— hazlo aquí, pero que sea un secreto— me dijo ella al oído

Yo era un joven muy caliente y me la saque allí. Cuando ella vio mi pene erecto, puso cara de asombro pues sin vanagloriarme, la tengo muy grueso.

Ella se agacho directo a mi verga y comenzó a chupar. Saboreaba toda la verga— me imagino cuando crezcas papito, se te va poner hermosa— me dijo mi tía Dulce, sus carnosos labios, aprisionaban mi pene, como una niña que saborea su paleta favorita. Voy a mamártela siempre, quiere que me lo metas esta cosa, papito— me dijo con lujuria.

Ella arremango su minifalda y me mostró su hermoso trasero, ferviente, ínclito, que se deducía por tan gruesas y carnosas piernas. Le metí el pene en la vagina y en el mas mínimo roce de su vulva emitió unos gemidos como una perendeca que satisface a su cliente. Los gemidos llegaron abajo y mamá toco a la puerta— voy— gritó mi tía.

— ¿qué fueron esos ruidos Dulce?— interrogó mi decente madre.

— Es que me caí y me dolió mi pierna— dijo mi tía, enseñando un poco de su pierna derecha.

Desde ese día que me la cogí, se repitió durante todo el tiempo, siendo simulado por ayudarme con la tarea, aun cuando tuve a mi novia Claudia, quien era una chava muy caliente y me sugirió hacerlo donde participara otra mujer, entonces le presente a mi tía y cogimos como locos los tres mientras fui novio de Claudia, ya que después se fue a estudiar a otra ciudad.

Pero este relato me trae a esto: “ El día que penetre a mamá”

Mi tía Dulce me comentó que estaba buscando a un chico de mi edad para que se cogiera a mi mamá, pues ella estaba muy necesitada; entonces comenzamos a buscar en periódicos e Internet; todo esto a espaldas de mi mamá pues ella es una mujer recatada, que aunque su sexosa figura no lo aparenta, su recatada vestimenta lo representa.

Llegó la noche y no encontramos, mi mamá ya estaba en el cuarto de un hotel esperando el joven que le enviaría mi tía, para realizar su secreto juego travieso. Mi tía se sentía mal, pues mi mamá lo necesitaba mucho, ya que tenia rato desde su divorcio que no tenia sexo.

— Lo haré yo— dije sin pensarlo más.

— Tu mamá no va querer mi amor— contestó mi tía— solamente que le tapemos los ojos, ¡exacto!— se dijo así misma— Eso vamos a hacer— finalizó ella.

Fuimos al hotel y mi tía entró primero, le comentó a mi maciza madre sobre que ella se tenía que cubrir los ojos, y jugar el juego de que ella sería mi vos. Como ellas se tenían mucha confianza, mi mamá accedió rápidamente, consintiendo que mi tía presenciaría lo follada.

Yo entré nervioso, con mi corazón a mil por hora, pero eso cambió a excitación pues vi a mi mamá acostada boca abajo, con una diminuta falda de colegiala, que le hacía notar la mitad de sus grandes nalgas de su exuberante cuerpo.

— Ya entré— dijo mi tía, simulando ser mi vos— te veo hermosa.

Yo comencé a besar sus hermosas nalgas y le daba pequeño mordiscos.

— así bebe, así— dijo melosamente mi madre, moviéndose lentamente como un gusano.

— te ves como una niña traviesa con esa falda— dijo mi tía.

— eso soy nene, soy una niñita mala, ¿quieres castigarme? ¿lo quieres papí?— musitaba jadeante mi madre.

— ¿Papi?, no soy tu papi, soy muy joven para ser tu padre— decía mi tía, mientras yo rozaba mi verga por todo el cuerpo carnoso de mi madre— voy a hacer tu hijo, ¿te parece?

— Dulce Maria, a mi hijo no lo metas en mis sueños eróticos, porfa—

— ¿Por qué, apoco no esta guapo tu hijo?

— si, pero es mi hijo— arremetía mi dulce madre, mientras que yo, le daba la vuelta a su cuerpo para apreciar sus enormes tetas, perfectas para saborearlas entre chupadas.

— ¿Nunca le has visto la verga a tu hijo?

— Hay si, bueno de chiquito

— Huy, de lo que te has perdido— dijo mi tía, mientras se acercaba a mi, y me masturbaba la verga y besaba mi hombro desnudo, al tiempo que yo tocaba la panocha de mi madre.

— ¡hay! Que rico, me sobas hijo— dijo mi mamá.

— si mami, lo hago por que te amo, haría todo por ti— dijo mi tía, usurpando mi vos.

— entonces, méteme tu verga, hijito chulo, mi hermoso hijo, por favor, que estoy muy mojada— se retorcía con el cunilingus, que recorría su vulva y el riquísimo clítoris. Llenándome la cara de una lluvia dorada.

— chupame la verga— dijo mi tía, cuando vio que yo le pasaba el pene sobre la cara de mi madre.

— con mucho gusto mi amor— mi madre abrió grande su boca y se lo introdujo de un golpe, a pesar de tener los ojos vendados, acertó rápidamente, y la cavidad de su boca soportó el ancho de mi pene. Lo chupaba con tal fruición, que la saliva resbalaba por la comisura de sus labios. Yo me queje de la excitación. Mételo ya, ya por favor— yo le baje la falda y le quite la tanga, se veía hermosa, su panocha totalmente húmeda. Mi tía me beso en la boca, el morreo fue intenso.

La puse en cuatro, para metérsela por detrás.

— ¿quieres que te la clave mamá?— dijo mi tía Dulce mientras se quitaba su blusa y me mostraba sus enormes pechos blancos.

— mételo hijo, mi amor, por favor, te lo ruego. Yo se lo comencé a rozar la vulva con mi pene en forma de círculos, ella se derretía— mételo yaaaaaa, que rico, por favor hijo, así, así hijito, lindo mi hombre, mételooo

Yo se lo metí a la mitad, y mi tía le quito la venda de los ojos, mi mamá no volteó pues estaba disfrutando de la lenta penetración y dijo:

— hijo, mételo, rápido, mételo mi amor, soy tu puta mi amor— yo se lo metí de golpe y comencé a bombear fuertemente, ella gemía como una puta de película porno— mételo así, mas, mas, mas, mas, ah, ah, ah, ah, que rico, así hijito lindo, oh mi amor—

— que rica estas mamá— dije yo, denotando mi vos, mi mamá volteo bruscamente hacia a mi, y se sorprendió; los ojos los abrió tanto que le podían estallar de coraje en ese momento, pero no dejó su pose de perrito. Yo continué cogiéndola con inmenso frenesí, ella se dejó disfrutar y sus demonios la domesticaron. ¿Te gusta, verdad mamá?— le dije. Ella asintió con un si con la cabeza con ligera vergüenza.

— Que rico se ve— dijo mi tía— tu hijo esta hermoso puta suertuda— dijo mi tía mientras me abrazaba por detrás. Yo me retire de mi mamá y mi tía comenzó a chupar mi verga, mi mamá se le unió y las dos compartían las chupadas de verga con vehemencia. Mi verga sacó un inmenso chorro de semen, salpicándolas a mis dos putas.

— Que rica verga tienes hijo— me dijo mi bella madre, mientras empuñaba mi pene y me veía a los ojos— es tan gruesa, rica, eres mi hombre, mi hijo, mi amor, soy tuya. Luego mi tía sorprendió a mi mamá besándola y ella correspondió, disputando con las lenguas el reinado de la noche.

Desde esa noche, tengo sexo con mi madre en mi casa, y ocasionalmente junto con mi tía, ya le confesé a mi madre, mi fantasía sexual, pues ella me dijo la suya. La de mi madre se la voy a cumplir muy pronto, pues es tener sexo conmigo y la madre superiora del convento del cual asiste mi madre todos los sábados a dar platicas. Mi sueño erótico tendremos que esperar un año, pues mi deseo es tener sexo con mi hermanita Yadira pero aun ella tiene 13 años, aunque ya esta muy bien desarrollada.

No pude aguantar y me cogí a Yadira a los 13 años.

Mi hermanita Yadira es algo chaparrita, tiene unas piernas muy torneadas y gruesas, su trasero esta precioso (es lo que llama la atención), redondas nalgas que mas de un abusivo se las a tocado en el camión. Y eso fue lo que me alentó a cogerla.

Una tarde que íbamos a la clase de ingles, nos subimos al camión. El autobús se comenzó a llenar y los dos íbamos parados, a ella la llevaba yo alado, sus pompitas se miraban llamativas con ese falda corta que traía puesta. De pronto vi como un hombre viejo que iba a bajar se paso rozando junto a ella, luego no tardo ni perezoso un chavo como de mi edad, se puso detrás de ella aprovechando que iba llenísimo el camión; el cabron llevaba puesto un short el cual se le dejaba notar su pene erecto ( de eso no me percate hasta los 10 minutos), el comenzó a rozar su pene, sobre las nalgas de Yadira ( ella no dijo nada), él se sintió alentado y continuó. Así fue todo el camino hasta darme cuenta. El camión comenzó a vaciarse hasta ver notorio lo que iba haciendo el tipo. Solo quedamos cuatro personas en el camión; el chofer, mi hermanita, el chavo morboso y yo ( ya todos íbamos sentados).

— ¿Estas bien?— le pregunte a Yadira.

— si, ¿por qué lo preguntas?— dijo ella

— por el tipo que venia molestándote

— no te preocupes siempre lo hace, no se lo digas a mamá, pero me gusta— dijo ella tiernamente.

— pero Yadira, date a respetar

— nadie lo ve, solo tú, y me gusta, me excita, lo siento, soy mujer— dijo con una voz audaz mi pequeña hermanita— ¿a ti no te excita?

— ¡BAJAN!— grite pidiendo nuestra parada, y llegar rápido a ingles.

Cuando salimos mi hermanita, me siguió insistiendo si yo me había excitado con lo del camión.

— si Yadi, estas muy bonita, pero…

— a mi me gustas— me dijo— quiero ver un pene en vivo

— Yadirita, no digas esas cosas— le dije, pero teniendo el pene parado, los dos estando en la parada del camión para irnos la casa.

Nos subimos al camión y para nuestra fortuna iba vacío. Nos sentamos hasta atrás donde la visibilidad del chofer no llegaba.

— ¿Quieres ver mi pene Yadi?— le dije tocándomelo sobre el pantalón.

— si, porfis— ella comenzó a bajar el cierre de mi pantalón y saco mi pene erecto, yo comencé a tocarle sus hermosas piernas, sentía sus bellitos suaves (pues nunca se había depilado) sobre sus frondosas piernotas, le metí la mano en su panochita y comencé a frotar. Ella gimió temerosa.

— chupalo— le ordene, ella bajo y lo hizo con tremenda maestría, pues ya estaba educada por las películas pornos.

— métemelo porfis— me suplico entre dientes.

Lo senté en mis piernas y le hice aun lado el calzón, y se lo comencé a meter, despacio y luego fuerte, ella grito y el chofer se percato.

— me voy a desviar un poco, no se preocupen— grito el chofer, yo me espante, pero Yadira seguía dando sentones sobre mi verga, y yo sentía deliciosas sus nalgas.

Llegamos a una calle discreta y el chofer apago el camión, fue rápidamente hacia nosotros y dijo:

— sigan, quiero que me chupe la verga la nena— se sacó su sucia verga, y mi hermanita lo jaló y comenzó a chupar, mientras yo me acomode mejor para cogermela a todo lo queda, ella gritaba sin preocupaciones, y los dos nos deleitamos de la tierna boca de mi preciosa hermanita Yadira.

Los dos nos vaciamos en su boca y se trago toda la leche.

— Quiero esta leche siempre hermanito— dijo Yadira

— ¿Son hermanos?— se espantó el chofer

— si, pero no lo diga con nadie— le sugerí al sucio transportista.

Mi hermanita y yo nos bajamos y nunca volvimos a usar esa ruta, pues compre un carro; pero mi hermanita como es muy bien educada por mi madre dijo al final al chofer:

— gracias señor por la leche, estuvo muy rica.

Mi mamá aun no sabe que ya me cogi a mi hermana Yadira, ni Yadira sabe que ya me cogi a mi mamá, a las dos les doy leche casi todos los días, espero no quedar seco.

Esa misma semana mi mamá me dijo que vendría la madre superiora a la casa, bendita diabólica vida sexual la mía.

Continuará …

0

Sobre esta relato

Autor: Sexyplayer
Relatos totales de Sexyplayer: 3144
Visitas de esta relato: 1

Esta relato se publica con licencia Distribución gratuita

Añade Comentario

Comentarios de Las nalgas de mamá (relato mejorado)

Nombre: (opcional)
Añade tu comentario:
Inserta el código de verificación:
 
 

Lo más leído

Lo más votado

Lo más comentado