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13/03/2011 15:30

Mi padrastro y mi hermanastro me follaron

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Mi padrastro y mi hermanastro me follaron

Hola a todos, mi nombre es Lorena y lo que a continuación les relato sucedió en el verano del 2005.

En mi familia somos 4: mamá, mi padrastro Noé, su hijo Abraham y yo. Noé y Abraham vinieron a vivir con nosotras desde el 2002 que fue el año en que mi madre se casó con él.

Noé es carpintero pero la verdad es que nunca lo he visto trabajar en forma. Siempre era el quien se quedaba en casa mientras mi madre atendía los negocios que el abuelo le había heredado y le dejaban una buena fortuna. Después de todo, Noé era 10 años menor que mi madre y algún precio ella debía pagar.

Mi relación con mi hermanastro Abraham nunca fue buena pero tampoco mala. Él era un chico bastante callado y parecía ser indefenso, les digo que parecía puesto que aunque muchos creían que no era capaz de romper un solo plato, yo seguido lo pillaba mirándome el culo o las tetas. Sobre todo cuando yo traía falda.

Este asedio se fue haciendo cada vez más constante e insistente al grado que Abraham terminó ofreciéndome dinero con tal de que le dejara ver mis senos.

-Estas loco!!!- le dije ofendida y jamás volvimos a tocar el tema pues lo amenace con decirle a su padre.

Por aquél entonces yo comenzaba a experimentar todo lo referente a los chicos, me gustaban miles de actores y soñaba con encontrar a mi príncipe ideal. Todo esto pareciere normal para una chica de mi edad pero mi mayor secreto era que me gustaba espiar a mi padrastro y verle su pene…

A ciencia cierta no sabría decirles el porque de mi obsesión por espiar a mi padrastro. Supongo que inició con un toque de curiosidad y terminó siendo morbo total pero, cada que sabía que se estaba bañando, aprovechando que no cerraba la puerta del baño y mi madre no estaba, siempre entraba con cualquier excusa para ver reflejada en la cortina del baño la silueta de su hermoso pene. A mí me llamaba mucho lo atención lo grande que se veía y que sabía que era porque, la vez que le pille orinando, si pude vérselo completito y, a pesar de que actué como si no hubiera visto nada, aquella imagen quedo rondando mi cabeza por siempre.

Una vez, estando la casa vacía, mi padrastro se metió a bañar como de costumbre pero olvidó cerrar la puerta del baño por lo que, cuando llegué del colegio, me encontré con dicha sorpresa y enseguida trate de espiarlo sin hacer el menor ruido.

Terminé metida con él en el baño pero separada por la cortina y tratando de no ser vista. La imagen suya me excitaba tanto que aquél día terminé tocándome los senos por encima de la blusa. En eso estaba cuando de pronto, a través del espejo, me doy cuenta que mi hermanastro me ha pillado masajeándome los senos mientras miró a mi padrastro por la cortina.

Abraham enseguida salió huyendo y yo lo seguí a toda prisa. Llegamos a su habitación y le pedí de mil formas que no dijera nada pero ya era demasiado tarde, Abraham sonrió y amenazante me dijo:

-Enséñame los senos o le digo que lo estabas espiando…

Ese día fue la primera vez que le enseñé mis senos a un hombre. Luego de eso mi hermano usaba cualquier excusa para chantajearme y me terminaba llevando a su habitación para que le mostrara los senos como siempre. Pero pronto estuvo inconforme con solo eso y un día me metió a la cama con él para comenzar a acariciarme todo el cuerpo.

A mí no me gustaba lo que hacíamos pero tampoco decía nada por miedo a que le fuera con el chisme a mi madre o a mi padrastro pero un día sin avisarme, Abraham se sacó su pene y me pidió que se lo agarrara:

-Anda… agárralo… es que no es lo que tanto quieres??

Me quedé atónita mirando su pene. Parecía una pequeña versión del de su padre; una versión a escala. Pero desde ese entonces cada vez que podía, Abraham me llevaba a su habitación y me hacía masturbarle con mis manos.

A mi la rutina comenzó a gustarme, sobre todo cuando Abraham ya no solo se conformaba con que yo lo masturbara sino que comenzaba a lamerme la concha haciéndome experimentar placeres que jamás hubiera imaginado. Me chupaba mis senos, la concha, las piernas y las nalgas (incluso estas hasta me las mordía). Luego yo lo masturbaba con mis manos y todo lo que salía de su pene me lo arrojaba sobre los senos. Los cuales terminaban siempre oliendo bastante raro pero muy suavecitos.

Un día de esos, Abraham me propuso tener sexo. A mí me daban muchas ganas pero tenía mucho miedo de que me doliera además, Abraham también era virgen y estaba segura que no sabría como tratar a una mujer primeriza. Aún así me gustaba mucho ver películas porno con él y videos en su celular.

Ya por las noches, mientras dormía, escuchaba en la recamara continua a mi madre teniendo sexo con mi padrastro y de inmediato mi conchita se lubricaba bastante. No sabía si ellos no se daban cuenta del ruido que provocaban pero supuse que para esos momentos mi madre era de lo menos que se preocupaba.

Tampoco sabía si yo era la única que escuchaba los gemidos de placer o Abraham también los escuchaba desde su cuarto pero una noche, mientras aquellos escandalosos ruidos de placer retumbaban en mis 4 paredes, como a la media noche, sentí unas manos acariciándome por lo que me desperté y de inmediato vi que era mi hermanastro:

-Ssshhh cállate no seas tonta…- me dijo subiéndose a mi cama completamente desnudo.

-Espera Abraham… espera…- quise detenerlo pero con su fuerza logró separarme las piernas y comenzó a sacarme mi tanga dejando al descubierto mi sexo.

-O te callas o le digo a papá lo que estabas haciendo el otro día… además, en mi celular tengo un video tuyo donde me estas masturbando… quizá también se lo muestre de una vez a mi viejo y al instituto entero…

A mí me dio mucho miedo que Abraham fuera a cumplir sus amenazas así que lo deje seguir por lo que pronto ya me estaba besando y mordiendo mis labios.

Sentía como metía su lengua en mi boca, nunca antes lo había hecho y debo reconocer que mi hermanastro besaba bastante bien. De ahí comenzó a besar mi cuello, mis senos y mi abdomen.

Con sus besos parecía ir descubriendo poco a poco las curvas de mis caderas y yo sentía entre mis muslos su pene erecto.

Con su boca besó mi vagina y en ese momento dejé de oponer cualquier tipo de resistencia. Entre los gemidos del cuarto continuo y las caricias y besos de mi hermanastro me estaban volviendo loca.

Como pudo, Abraham se puso de pie sobre mi cama y me arrodilló frente a él:

-Chúpamelo…- me dijo.

-Que??- le pregunté espantada. Yo nunca antes había chupado un pene y, si bien había visto en las películas porno que él me mostraba, nunca tuve ganas de hacerlo.

-Que lo chupes te digo…- me dijo agarrando mi cabeza para hacer presión contra su pene.

Fue así que su pene entró en mi boca y yo torpemente comencé a succionarlo. Aún así parecía estarlo haciendo bastante bien porque Abraham comenzó a gemir escandalosamente.

-HMMMMM… AAHHHHH

Su pene me cabía todo en la boca pero parecía estarse haciendo más grueso a cada instante. Tenía un sabor salado y podía sentir el grosor de sus venas en la comisura de mis labios.

Cuando ya no pudo más, Abraham me tumbo en la cama boca arriba y, separándome las piernas muy suavemente, me dijo:

-Llegó el momento de graduarnos…- Para luego ir introduciendo su pene lentamente en mi vagina lo cual me causó un intenso dolor.

-AAAAUUUUGHHHHH…- Gemí sintiendo como su pene caliente entraba en mí y recorría todo mi canal vaginal haciéndome sangrar.

Cuando estuvo todo dentro y sentí sus huevos en mi culo, Abraham comenzó a taladrar mi vagina de una forma semi violenta. Era demasiado agresivo para ser mi primera vez.

-AAAHHHH HMMMMMMMMMMM…- Gemía descontrolado encima de mí.

Afortunadamente no aguantó mucho y en cuestión de minutos se vino dentro de mí haciéndome sentir aquél líquido caliente inundándome la vagina.

Abraham se desplomó encima de mí y después de besarme hasta el cansancio, se bajo de mi cama y se fue a dormir.

Yo aquella noche quedé muy adolorida y ni pude dormir. Mi hermanastro prácticamente me había violado y no podía hacer nada desde mi punto de vista.

Luego de eso, mi hermanastro y yo comenzamos a tener sexo con mucha frecuencia.

Cada vez era mejor que la anterior y el dolor había desaparecido por lo que ahora solamente disfrutaba y disfrutaba de su pene dentro de mí.

Había aprendido a mamársela toda junto con sus testículos y me comenzaba a fascinar su sabor tan adictivo.

Nuestros padres seguían teniendo relaciones escandalosas y a mí esto me excitaba mucho haciendo de mis preferidas las veces en las que tenía sexo con mi hermano escuchando a mi madre y mi padre gemir en el cuarto continuo.

También seguía espiando a mi padrastro a escondidas de mi mamá y de mi hermanastro y siempre me imaginaba que se sentiría tener un pene tan grande dentro de mí.

No se porque pero a pesar de que recibía pene a diario por parte de mi hermanastro, el pene de mi padrastro seguía obsesionándome como nunca.

El día de mi cumpleaños, mamá tenía preparada una pequeña celebración en casa por lo que le pidió a mi padrastro me llevara a comprar mi regalo a la plaza comercial mientras ella trabajaba y mi hermanastro tenía prácticas de fútbol.

A regañadientes, mi padrastro terminó llevándome a una tienda de ropa donde compramos un pantalón que me ajustaba bastante bien a mi contorneado cuerpo, un top de micra color turquesa y unos zapatos de tacón alto.

Aquél día me amarré el cabello a 2 colitas y aproveche uno de los vestidores para ponerme mi ropa nueva y así andar el resto del día.

El pantalón me gustó mucho. Sobre todo la forma que resaltaba mi culo. Me gustó aún cuando, al caminar, la costura se metía entre mi vagina causándome una sensación incómoda pero a la vez un poco placentera.

En la plaza noté como los hombres se me quedaban viendo con cara de tontos sin excepción alguna. Y digo sin excepción alguna porque varias veces pille a mi padrastro mirándome el culo en varias de esas oportunidades en las que el me dejaba caminar delante para poderme ver la cola descaradamente.

Cuando salimos de la plaza, en el momento que esperábamos taxi, un viejo amigo de mi padrastro pasó por ahí en una camioneta pick up y nos invitó a subir.

-Veo que no traes lugar…- le dijo mi padrastro haciendo referencia a la falta de espacio en la camioneta debido a la carga que traía su amigo.

-Aquí les hago uno… anden, suban…- nos dijo y mi padre fue el primero en subir por lo que, al yo subir, no me quedo más remedio que sentarme sobre sus piernas.

Mi padrastro me agarró fuerte de la cintura como si estuviera acostumbrado a hacerlo y yo noté como algo duro y caliente yacía entre mis 2 nalgas. Era obvio que a mí padrastro se le estaba parando y para nada lo estaba disimulando.

Mientras su amigo hablaba de no se que tantas cosas, mi padrastro me acariciaba el cabello sin soltarme con la otra mano la cintura.

Yo estaba paralizada, aquél enorme miembro con el que tanto había soñado lo tenía pegado a la cola y aún faltaban varios minutos de viaje.

Cuando llegamos a casa mi padre se quedó despidiendo de su amigo en la camioneta mientras yo entraba a la casa y me dirigía directamente a mi habitación del segundo piso. Entré a verme en el espejo y luego me eché boca abajo en la cama tratando de sanar mis ansias por sexo.

En ese momento deseaba con toda mi alma que mi hermano entrara y me cogiera duro para sacarme las ganas y, como un milagro, fue entonces que Abraham entró a mi habitación y me encontró sobre la cama tirada boca abajo mostrándole mi bien contorneado trasero que ajustaban mis jeans.

Sin decir nada comenzó a desabrocharse el pantalón y yo como toda una zorra corrí a ponerme de rodillas frente a él ansiosa por mamarle el garrote.

Al verla, de inmediato le tomé su cosa y empecé a jugar con ella mamándola y acariciándola a mi antojo.

Se la mame tan rico que mi hermano no aguanto más y me folló con la ropa semi puesta. Me agarraba mis piernas y mi trasero mientras su pene entraba y salía de mi concha.

Luego me volteó y, encuerándome toda, me hizo poner sobre la cama en posición de perrita y me penetro salvajemente hasta que descargó toda su leche en mi interior.

Su pene seguía erecto pero poco a poco se fue tranquilizando luego de eso. Mi hermano comenzó a besarme en la boca, las tetas y el culo una y otra vez mientras me decía:

-Eres única… una verdadera belleza!! Mi que culo y que tetotas te cargas!!! Estas como quieres… eres la putita de la casa…

Quise enojarme por haberme llamado putita de la casa pero comprendí que en efecto eso era en lo que me había convertido.

Abraham pasó un dedo por mi culo y me dijo:

-No creas que todo acabo… tarde o temprano este agujerito también va ser mío…

Me dio un poco de escalofrío pensar que mi hermanastro me iba a perforar el culo pero sonreí y asentí en silencio. Luego me incorporé y le dije:

-Enseguida vuelvo, voy a limpiarme que tu cosa me escurre por todos lados…

Abrí la puerta de mi habitación y me quedé helada. Mi padrastro se encontraba parado ahí con una mano en su enorme y grueso pene mientras hacia el piso chorreaban unas enormes gotas de semen!

Voltee a ver a mi hermanastro y este se había recostado boca abajo por lo que no se daba cuenta de lo que sucedía. Salí de la habitación y cerré la puerta tras de mí pasando por un lado de mi padrastro quien me había visto salir con toda la ropa desacomodada casi en pelotas.

No supe como actuar. Mi padrastro se dirigió a su habitación y yo solo le seguí…

Entre en su habitación tras de él y le dije:

-Yo…- enseguida me silenció con un dedo en mis labios y me dijo:

-Tu hermanastro tiene razón… eres única…

Pensé en regresar a mi habitación pero a quien engañaba? Eso era lo que yo había estado deseando desde la primera vez que le pille con el miembro al aire mientras orinaba.

Quise mirar hacia otro lado pero mi vista se dirigió automáticamente hacia su pene que para nada había perdido grosor ni tamaño.

Mi padrastro tomó su pene con una mano y comenzó a acariciárselo mostrándome los huevos en el acto. Se lo jalaba suavecito en un inicio en una visión sumamente espectacular para mí. Sus grandes y pesados testículos se balanceaban mientras seguía masturbándose. Enseguida sentí mi vagina sumamente húmeda.

-Debo estar loca pero me muero por tocársela…!!!- pensé y acercando mi mano comencé a acariciarle el tronco de su verga.

No me cabía en la mano! Estaba rígido, grueso y largo. Me lamí los labios y él hizo lo mismo.

-Mámamela…- me dijo y enseguida acerque mi boca a su enorme verga para comenzar a pasarle la lengua por todos sus huevotes!!!

-HMMMMM…- Gimió mi padrastro y yo se lo lamí cuanto quise.

Me tomé todo el tiempo del mundo, lamí su cabecita, chupe el jugo que se asomaba en su punta y atrapé el glande con glotonería hasta dejarlo casi seco.

Como pude me incorporé y empujándolo lo hice caer sobre su cama de espaldas y ni corta ni perezosa me desnudé hasta quedar en pelotas delante de él.

Mi padrastro de inmediato me invitó a subir con él y mientras me acomodaba a posición de caballo sobre su pito me amasó las tetas riquísimo.

En ese momento mi padrastro me dijo con su voz ronca:

-Ven por la lechita de papi…- sus palabras me nublaron los sentidos. Tenía un súper hombre delante de mí. Era imponente, varonil, maduro, experto y con una enorme verga chorreando jugo. Nada que ver con el inexperto de mi hermano.

Yo estaba loca de placer, excitada y endemoniada por lo que de inmediato me clave la punta de su verga en mi vagina.

-AAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH HMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMM…- Gemimos los 2 y mi padrastro, tomándome de las caderas, comenzó a marcarme el ritmo de la cabalgata.

Mis enormes y redondas tetas saltaban en el aire sin control mientras mi padrastro me nalgueaba y me follaba con su imponente pito que sabía a gloria!

Me estaba tratando como su puta y yo estaba feliz de que lo hiciera.

Esa tarde me ensartó toda la verga en mi vagina como nadie lo había hecho antes.

Quedamos tumbados en su cama hasta que dio la hora para que mamá volviera. Nos pusimos de pie y antes de pasar a la celebración en familia, papá le dejó en claro a mi hermanastro que en casa quien mandaba era él y que a partir de ese día yo era propiedad suya.

Luego de eso he permitido que mi hermanastro me folle unas cuantas veces más por lastima que por deseo ya que el hombre que llena todos mis caprichos es mi querido padrastro y hasta el día de hoy, mami ni cuenta se ha dado…

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Sobre esta relato

Autor: Sexyplayer
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Comentarios de Mi padrastro y mi hermanastro me follaron

carlalita (30/05/2012 09:30)

olle chiquita seguro que no eres muy católica cuando te hacen eso como te dejaron el culito rotito o escoziito
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